La ciudad donde no puedo llorar.

Estoy aquí otra vez,

en la ciudad, donde no puedo llorar.

Estoy lejos, muy lejos,

de todos mis problemas.

Pues, sí,

podría ser, que escapé.

Pero no siento mi tristeza,

pero tampoco felicidad.

No puedo verte, no puedo sentir,

a veces muy raro, a veces muy bien.

Probablemente es que necesito:

concentrar en mi misma.

Aquí.

Hasta el día, cuando me siento bien.

Y cuando vengas, puedo sentir.

La felicidad.

Pues que eso es el lugar,

donde no puedo llorar.

Nada más.

 

Advertisements