Desvanecer 

Realmente necesitaba muchísimos años para entender realmente, que el tiempo no se puede recuperar. Los momentos que perdimos están perdidas para siempre. 

Y a veces noto, que mis recuerdos se desvanecen. 

Aunque hago todo para recuperar cada recuerdo en mi imaginación. 

Y después hay las heridas. 

Nos dicen que van a desvanecerse también. 

Pero no es verdad. 

Hay heridas que duelen toda una vida. 

El tiempo solo nos ayuda a no pensarlas tanto como antes. 

Pero un día te levantes y esa herida está sangrando de nuevo como si hubiera sido hoy. 

Y no puedes hacer nada. Estás ahí. Con tus recuerdos desvanecidas y tus heridas frescas. 

El tiempo se va. 

Cada día queda un día menos para vivir locamente y un día menos para volver a encontrarte con tu piel incólume. 

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El ciego

Me lo dijiste así. 

El día cuando te quedes ciego, te vas a quedar con ese imagen de mi. Yo. Sonriéndote. La primera vez. Aún joven, sentada en tu cocina con nada puesto aparte de mi sonrisa. 
Cada día te queda menos luz. Y me fijo de ti, cambiándote. 

Tantas peleas por unos estupideces, tu, diciéndome que no entendiera nada. 

Cada día que te queda menos luz, te cambiaste. Menos peleas, el sexo, más intenso. 

Mis problemas, mis locuras, más entendible para ti. 
Y yo te lo dije así. 

El día cuando te quedes ciego me vas a ver la primera vez de verdad. Con todas mis locuras, mis fallos y con todo el amor que tengo para ti.

 Me vas a ver, totalmente desnuda. 

Sueños

Es la primera vez en mi vida que no tengo un plan. O sea, tengo un plan, pero solo uno de corto plazo, uno que me obligan a cumplir. Y después?Después puedes hacer lo que te da la gana. Eso pensé. Pero no. No puedo hacerlo. He dejado de soñar. 
Siempre tenía una idea muy clara de lo que quiero conseguir en mi vida. Tenía mis sueños. Algunos se cumplieron. Otros no. Por supuesto. Pero los tenía. Perseguía mis sueños, aunque era difícil, aunque parecía imposible, aunque cada vez me encontraba con otro obstáculo. 

Lo tenía todo muy claro. 
Y sí que lloraba. Varias veces. Pensaba que fuera imposible conseguir esa cosa o la otra. Y a veces lo era. Pero seguí. 

Hasta ahora. 
De repente me he dado cuenta de que me metí en una situación sin salida. No es exactamente bien dicho. Siempre hay una salida. Pero a veces no hay solución. O la solución no te dará lo que buscas. Esa salida va exactamente a la nada. 

A un mundo sin sueños. Y eso es exactamente qué nunca podía entender en otra gente. Cuando se conformaron con una vida que no amaban, solo porque era lo más práctico, lo más fácil. 
Luchar. Tienes que luchar por tus sueños. Siempre lo dije. Pero si la lucha es imposible?

Nada es imposible. Es lo que dije. 

Pero ahora, siento que eso tampoco era verdad. 

Aquí estoy. Mis sueños se reemplazaron por un “voy a sobrevivir”, pero no por un “voy a sobrevivir para que pueda llegar algo mejor un día” solo por seguir con la vida, que ya es una vida sin nada. Porque sin sueños y planes, aunque sean imposibles la vida me parece como en gris. 
Y sigo allí esperando que el viejo sueño me llama y me dice que aún hay esperanza, que aún vale la pena luchar. 

Que me llene otra vez y me da energía por seguir. Lo que sea. Algo, con transcendencia. Y si solo sea una transcendencia de mi punto de vista. 

Conversation. 

 As music always dried my tears, made me smile and gave me the feeling to be understood -I think music is our chance to heal a lot. 

It helps us to transmit things we are maybe not brave enough to say,

or put the feelings in music we are never able to put in words. 

Music connects us. 

When we play together, we will just have this one thing together. 

It’s not about our fights, our misunderstanding that we maybe have when we talk. We just play then and share. Make each other understand. We just have that conversation through the music. A conversation so beautiful, even when we transmit the things that hurts, a conversation we can all understand.

Alive

I was writing like the devil,

’till the paper nearly burned my hand.

I was painting like a lunatic,

’till there was no color left.

I was singing like it would be the last time,

’till I nearly lost my voice.

I was playing the violin like I would be obsessed,

’till I nearly broke the bow.

I was acting like a demoniac,

’till the stage was nearly broken.