Reflexiones 

Odio a esa ciudad,

Por toda esa gente,

Que se han ido

Para volver tan rápido 

Y seguir como antes 
Odio a esa ciudad,

Por tanta gente,

Que se han ido,

Para nunca volverse, ni decir 

Ni una palabra más 
Odio a esa ciudad,

Por mi misma,

Que yo me he ido,

Para nunca volver y he vuelto 
Odio esa ciudad 
Por mí misma

Que yo me he ido,

Para nunca volver y he vuelto 
Odio a esa ciudad,

Por ti. 

Que te has ido, diciendo que

Vuelvas 

Pero nunca lo harás 

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La puerta

La lluvia tocando a la ventana,Tan fuerte, que me da un susto.

Mientras busco las velas por un posible corte de la electricidad

Se abren las cortinas.

Es uno de esos momentos tan raros,

Una tormenta fuera, mueve lo que hay dentro,

Mientras las ventanas están cerradas.

Un momento me quedo quieta,

Pero, sabiendo que, probablemente no fuera nada, sigo buscando.

Las encontré.

En la esquina detrás de una estantería,

Se cayeron. Probablemente cuando tu la chocabas la última vez.

La última vez y escucho el trueno.

Casi una eternidad se lo puede escuchar.

Una eternidad es lo que me queda.

Enciendo una vela y miro la llama.

Observando las sombras que provoca.

Una eternidad. 

O solo es un instante. 

Un instante y de repente siento un corriente de aire.

La llama, ya no está.

Las ventanas cerradas.

No lo entiendo.

Es como si hubieras desaparecido totalmente y ya no volverás a aparecer. 

En un instante. La llama.

Te fuiste como la llama. 

Busco el mechero para encender la vela de nuevo y veo la puerta.

Queda abierta, solo un poquito.

Entra el aire.

Voy por la puerta a cerrarla,

Pero justo antes me quedo otra vez,

Quieta.

149

In seiner Wohnung ist alles wie immer. Alles noch da wo es vorher war. Sie wirkt wie immer ein bisschen leer, wie immer ein wenig unaufgeräumt. Er sitzt auf einem Hocker, sie ihm gegenüber, während er ihr das nächste Toastbrot reicht. 

“Ein bisschen wie früher”, denkt sie noch und das vielleicht doch alles wieder hier her führen sollte. 

Es ist ewig her, dass sie das letzte Mal hier war, ein gefühltes Jahrhundert – und während sie noch einen Bissen nimmt, spürt sie seine Blicke. Wie früher. So vertraut. Und doch irgendwie anders. 

Sie hatten sich gestritten, da in der fremden Stadt, dem fremden Land, in dem sie nie gemeinsam gelebt hatten. Eigentlich war es auch gar kein Streit. Mehr ein Abschied. So einer, nach dem nichts ist wie zuvor und man weiß, dass es nun kein Zurück mehr gibt. 
Und doch sind sie jetzt hier. Werfen sich verstohlene Blicke zu und frühstücken zusammen. So wie früher. Nur anders. 
Zwei Tage später sitzt sie auf dem gleichen Hocker, sie lachen. Noch ein bisschen irritiert von all dem was passiert ist. Sie fragt sich noch kurz wie seltsam das ist, dass nach all den Missverständnissen, nach den Abschieden und zu großen Unterschieden jetzt plötzlich alles sich so richtig anfühlt. Das sie nach all den Verletzungen sich wieder gefunden haben, zwischen ein paar Toastbrots, Sex in der Dusche, Sonnen im Park und langen Gesprächen über all das, was sie in all der Zeit nie ausgesprochen hatten. 
Es fühlt sich anders an. Aber anders besser. Er schaut sie an und grinst. 

“Lass uns noch in den Park gehen”, sagt er und nimmt sie an der Hand. 

Die Sonne im Gesicht, liegen sie ausgestreckt direkt auf dem Gras und träumen von einer besseren Zukunft. Er streicht ihr über den Bauch. Sie lächelt. Die Sonne und seinen Atem im Gesicht. 
Es sind noch 149 Tage bis dahin. 

Instantes.

Mi amor murió en un instante. Me fueron las ganas de verte,

Me fueron las ganas hablar contigo. 

De un instante al otro. 

No fue exactamente por lo que dijiste,

O por algo que hiciste. 

Quizá fue más por algo que pasó o nunca pasó, hace mucho. 

Los instantes en que me quedaba sola,

Esperándote y esperando a un día mejor. 

Y de repente cuando me ofreciste todo que esperaba tanto tiempo: 

Murió. 

El amor me miraba y me dijo adiós. 

Se fue corriendo y me dejó la rabia. 

La rabia porque tardaste tanto en solucionar las cosas,

La rabia porque no me dejas ir sin esperanza. 

Porque lo malo es saber que ya lucharas, mientras yo no puedo más. 

Probablemente sabía mucho que llegara el día de despido. 

Pero me imaginaba que fuera yo que se encontrará amándote sola. 

Imaginaba que yo fue la lastimada. 

De algún modo lo soy. 

Porque lamento dejarte así. 

Viendo tu cara de ignorancia,

No sabiendo que nunca se volverá. 

En lo que era. 

Si. A mí también me duele. 

Me duele dejarte en el momento en cual te conviertes otra vez en la persona de cuál me enamore. 

En la persona que llamaba mi amor. 

Mi amor. 

Se fue. 

Me dejó. 

Y ya te dejo a ti. 

Porque.

Porque te odio, tanto.

Porque quiero matarte, a veces.

Porque, porque tu,

me estas volviendo loco.

Me siento sola e inútil contigo.

 

Porque no quiero hablar contigo,

porque no me tomas en serio.

Porque, porque tu,

me estas afectando.

Me siento desvalida e abandonada contigo.

 

Porque me hablas con entusiasmo,

porque me das que necesito.

Porque, porque yo,

estoy loca por ti.

Me siento amada e anhelada contigo.

Para ti.

En unos momentos yo pensé que era amor.
Pero no era.
Tu. Y. Yo.
No era amor, ni algo tan especial como pensamos.
Pero hoy he pensado en ti.
Después de mucho tiempo.
Sonreí. Porque he visto tu cara. Como la primera vez.
Y me acordé de el porqué. Por qué te encontré.
No para amor. No para amistad.
Solo por un cambio.
Es verdad. Estaba enamorada.
Mucho.
Pero, realmente, nunca estaba enamorada de ti.
Me enamoré de una característica específica de ti,
eso, que perdí hace mucho tiempo en mi misma.
Y ahora yo soy…
Soy yo. Solo yo.
Gracias a ti.
Si no me hubiera confundido,
Eso no habría sido posible.

Cambio.

Si no te hubiera conocido,

No estaría acá,

dónde estoy, ahora.

Sí, pero.

Quizás estuviera todavía feliz,

Con todo yo tenía.

Si no te hubiera querido,

Como una loca,

Podría querer otras personas.

Todavía.

Pero.

No hubiera concentrado,

En mi. Sólo en mi misma.

Y no hubiera encontrado,

Mi camino.

Si no te hubiera querido,

No podría ser libre.

Como soy. Ahora.

Eso cambió todo.

Si no te hubiera encontrado,

Quizás no hubiera creído.

En mi. Como todavía hago.

Si no te hubiera tenido,

Podría ser,

Que todavía estaría feliz,

Con todo que tenía. Antes.

Antes de ti.

Si no nos hubiéramos dejado,

Quizás habríamos estado tan feliz,

Un rato.

Pero.

Podría ser que nos necesitamos,

Ese tiempo, para crecer.

Si no me hubieras preguntado,

Las preguntas más profundas,

Quizás nunca hubiera tenido el valor,

Para cambiar todo mi camino,

Y,

No hubiera ido un camino sin seguridad,

Pero muchos oportunidades.

No me arrepiento nada.

La vida son cambios.

Y todavía estoy tan feliz,

Que tu estuviste un cambio tan grande.

Si no te hubiera conocido,

No hubiera conocido la persona,

En mi misma,

Que me gusta más como antes.

Eso es que hacen la gente,

Nos comportamos a cambiar,

Unos más, unos menos.

En cada encuentro,

Podemos encontrar una opción,

Para cambiar y mejorarnos.